Que es el suelo radiante y como funciona


Que es el suelo radiante y como funciona

El suelo radiante por agua en un sistema de calefacción y climatización muy utilizado mediante circuitos de agua calentados o enfriados por generadores y distribuidos mediante una red de tubos finos que circularán bajo el suelo de la vivienda. Así, podremos aumentar o disminuir la temperatura de cada estancia, con el suelo como emisor de calor o de frio. De esta manera, se consigue una regulación más precisa de la temperatura de la estancia, con una optimización en la distribución energética de la misma y aumentando la sensación de confort.
Este método se caracteriza en los sistemas de calefacción por una gran eficiencia energética respecto a otros sistemas como los radiadores, puesto que trabaja con temperaturas en la impulsión de los circuitos entre 35 y 45 ºC y no necesita temperaturas tan altas para realizar la distribución, que se realiza de manera homogénea por toda la estancia, a diferencia de los métodos tradicionales necesitan entre 70 y 90 ºC. concentrados en un único foco de emisión.
Este ahorro energético es una de las ventajas que veremos más adelante. Al calentarse el suelo calienta el aire que está en contacto con él y este asciende, proporciona una sensación muy agradable al tener los pies siempre calientes y a mayor temperatura que la cabeza. No es un sistema nuevo, se ha encontrado en antiguas viviendas del Imperio Romano y en las calles por donde hacían pasar agua caliente para atemperar la ciudad.


Ventajas del suelo radiante

Elevado Rendimiento Gracias a que los circuitos que transportan el agua son muy delgados, el caudal a mover es mínimo. La cantidad de energía necesaria para calentarlo o enfriarlo también lo será, por eso se trata del sistema de calefacción que emplea la temperatura de agua más baja (entre 35 y 45 ºC).
Bajo consumo
Como hemos comentado anteriormente los sistemas de suelo radiante funcionan con un circuito de agua a baja temperatura (30-45º) frente a los sistemas tradicionales que necesitan mayores temperaturas de impulsión (70-90 ºC).
Uso de fuentes renovables
Por tratarse de un sistema con temperaturas en los circuitos de baja temperatura, se consigue mayor eficiencia combinándolo con sistemas de generación de calor eficientes como la aerotermia, la geotermia, calderas de baja temperatura o condensación, y energía solar térmica. Por ello, el uso de suelo radiante consume entre un 10% y un 20% menos en relación a otros sistemas de calefacción tradicionales como los radiadores. Esto lo convierte en uno de los sistemas de calefacción y climatización más respetuosos con el medio ambiente.
Distribución
Deja el espacio libre de elementos radiantes, al estar instalado el sistema bajo suelo, nos olvidamos de colocar elementos en las paredes tales como radiadores o convectores. Tan sólo se deberá tener en cuenta la colocación de un armario para los colectores hidráulicos (similar a un armario de luces) en la pared. El espacio de la estancia queda de esta forma totalmente libre y despejado dejando total libertad para el diseño de interiores. Opción de enfriamiento A principios de los noventa apareció en el mercado la aplicación de sistemas de superficies radiantes como sistemas de enfriamiento, que consisten en hacer circular agua fría por las tuberías embutidas. La posibilidad de usar la misma red de tuberías dentro del pavimento para calefacción y refrigeración radiante hace que este sistema de climatización sea cada vez más interesante en su selección. Sensación de confort La temperatura del aire cercano al suelo será ligeramente superior a la temperatura del aire a la altura de la cabeza. Y el calor se reparte de forma uniforme por toda la casa, y no se acumula en zonas puntuales como en los radiadores o en el techo en el caso de sistemas por aire. Al no producirse corrientes de aire se reduce el polvo, no produce sequedad y la baja humedad consigue evitar la aparición de ácaros


Beneficios

Pavimento que se puede colocar en una instalación de suelo radiante
Se puede colocar cualquier pavimento habitual (madera, cerámica, tarima, mármol) cuya resistencia al paso del calor esté por debajo del 0,15 m2K/W. Los suelos más recomendados son los que conducen mejor el calor, como los de mármol o cerámicos por su alta conductividad térmica.
Falso mito de perjuicio para la salud y aparición de varices
Siempre a existido el mito de que al radiar el calor desde el pavimento, la calefacción por suelo radiante podía ser perjudicial para el sistema circulatorio (aumentando la posibilidad de aparición de varices), pero lo realmente cierto es que es inocua si el sistema esta bien regulado, no superando los 24 °C o 25 °C. la temperatura del pavimento.
Por otro lado como ya comentamos anteriormente gracias a la convección uniforme del calor en toda la estancia, no mueve aire y, por tanto, reduce considerablemente la proliferación de ácaros y los típicos y molestos lagrimeos, estornudos y enrojecimiento de ojos y garganta provocados por la calefacción convencional. Por estas razones es el sistema de calefacción recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Instalación y venta de suelo radiante. Calefacción en el suelo